MÉXICO.- El trabajo doméstico y de cuidados no remunerado sostiene una parte importante de la economía mexicana, aunque no aparezca en recibos de nómina ni genere ingresos directos para millones de familias.
En 2024, estas actividades alcanzaron un valor económico cercano a los 8 billones de pesos, equivalente al 23.9% del Producto Interno Bruto (PIB) del país, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) retomados por la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).
Cocinar, limpiar, cuidar a niños o adultos mayores, administrar gastos y resolver emergencias son actividades que permiten que millones de personas puedan estudiar, trabajar o mantener su vida diaria. Sin embargo, quienes realizan estas tareas suelen enfrentar mayores obstáculos económicos y financieros.
El trabajo en casa sí tiene valor económico
La idea de que quedarse en casa significa “no trabajar” contrasta con las cifras oficiales. De acuerdo con el Inegi, las mujeres generan el 72.6% del valor económico del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado.
Además, dedican en promedio 30.8 horas semanales a estas labores, mientras que los hombres destinan alrededor de 11.6 horas.
La diferencia no solo refleja una carga desigual dentro del hogar. También muestra cómo millones de mujeres sacrifican tiempo que podría destinarse a empleo formal, capacitación, emprendimiento o generación de ingresos propios.

