De 2.5 millones de personas trabajadoras domésticas remuneradas, nueve de cada 10 son mujeres, pero el 95 por ciento labora en la informalidad y el 97.5 por ciento carece de contrato, pese a la obligatoriedad de su aseguramiento al IMSS que se aprobó desde 2023.
Esto se puso de manifiesto en el Encuentro Nacional de Trabajadoras del Hogar y de los Cuidados, que convocó el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir (ILSB), a través de su Programa Género y Trabajo. En el evento se destacó que reportes a junio de 2025 muestran que son 60 mil 073 las personas afiliadas al esquema obligatorio.
Silvia Soler, directora interina del ILSB, manifestó que no puede existir un sistema de cuidados justo e integral si no se coloca a las trabajadoras del hogar y de los cuidados en el centro de su diseño. Señaló que el objetivo es crear un espacio de diálogo que permita la construcción de un futuro laboral digno para quienes integran la economía de cuidados en el país.
Consideró que en esa construcción es fundamental poner en el centro a las trabajadoras del hogar y de los cuidados, tomando en cuenta qué les implica cuidar, qué cambió con la certificación; qué debe garantizar un contrato justo; qué problemas persisten y, sobre todo, cómo quieren organizarse y qué quieren exigir como trabajadoras.
Alta demanda de las cuidadoras
Detalló que según proyecciones del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), la demanda de cuidados en el país alcanza a 58.5 millones de personas, que es el 46 por ciento de la población del país.
México requeriría incorporar a 5.5 millones de personas cuidadoras adicionales. Las ocupaciones de cuidado serán las de mayor crecimiento en los próximos 25 años y se triplicará su demanda de empleo hacia el año 2050, convirtiéndose en el tercer campo laboral en el país.
Paneles de discusión
En el primer día de trabajos se realizaron tres paneles de discusión entre autoridades de los tres niveles de gobierno, la academia y organizaciones de la sociedad civil.
El diálogo se enfocó en la construcción de políticas públicas locales y la garantía de condiciones laborales justas.
Se manifestó que este encuentro responde a una necesidad crítica, aunque las trabajadoras sostienen la economía nacional, la realidad del gremio refleja una falta de protección estructural.

