Preparar alimentos, limpiar la casa, cuidar a niños, personas mayores o con discapacidad y mantener en funcionamiento un hogar son actividades indispensables para que el resto de la economía pueda operar.
Cada mañana, millones de hogares en México comienzan su rutina gracias a un trabajo que pocas veces aparece en las estadísticas económicas.
Quienes realizan estas labores, ya sea dentro de su propia familia o de manera remunerada, siguen enfrentando un reconocimiento económico y social limitado.
¿Cuánto gana una trabajadora doméstica?
En la Ciudad de México, el salario promedio de una persona trabajadora del hogar es de 11 mil 120 pesos mensuales, de acuerdo con la plataforma de empleo Indeed.
La cifra contrasta con la importancia económica que tiene este sector, así como el valor que representan las tareas domésticas y de cuidados para el país.
Datos de la Cuenta Satélite del Trabajo No Remunerado de los Hogares del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) muestran que el trabajo no remunerado de los hogares alcanzó un valor económico de más de 8 billones de pesos durante 2024, equivalente a una parte importante de la economía nacional.
Aunque hombres y mujeres participan en estas tareas, la distribución sigue siendo desigual. Las mujeres representaron 53.9 por ciento de las personas que realizaron trabajo no remunerado en los hogares. Sin embargo, aportaron casi tres cuartas partes del valor económico generado por estas actividades.
En promedio, el trabajo doméstico y de cuidados que realizó cada mujer durante el año tuvo un valor estimado de 82 mil 339 pesos, mientras que el de los hombres fue de 34 mil 695 pesos.
La diferencia también se refleja en el tiempo destinado a estas labores. Las mujeres dedicaron 39.7 horas semanales a actividades domésticas y de cuidados, más del doble que los hombres, quienes destinaron 18.2 horas.
A pesar de ser un trabajo indispensable, continúa con alta precariedad. Mientras millones de personas realizan estas labores sin recibir un ingreso, quienes sí las desempeñan de manera remunerada tampoco están exentas de enfrentar condiciones laborales complejas.

